Trucos para renovar el baño y la cocina gastando menos plata

Lo primero que hay que tener en cuenta es el presupuesto. Reciclar un baño o una cocina tamaño estándar puede costar desde 6 mil a 20 mil pesos. El rango es amplio y los costos están atados a lo que se quiera cambiar. Si el presupuesto es acotado, una alternativa es ir cambiando algunos detalles.

“Sacar una hilera de azulejos y cambiarla por una guarda o por una franja de venecitas (desde $ 20 el metro lineal) puede ser una opción si el presupuesto no alcanza para cambiar todo el revestimiento”, asegura Nicolás Palombo, diseñador de interiores. La pintura es otra alternativa: existe un producto especial para cubrir azulejos. Con las bañeras pasa lo mismo. Una nueva cuesta desde $ 1.500. Pero por $ 300 un enlozado puede mejorar la que ya tenemos.

Una vez decididas las prioridades, hay que ver el espacio. “Si las dimensiones son reducidas conviene usar colores claros y revestimientos pequeños, para evitar recortes desprolijos”, recomienda la arquitecta Alejandra Gomero.

Los materiales también ayudan. “En el baño un espejo grande, que puede ocupar toda una pared y una mampara transparente también optimizan el espacio”, agrega Cari Calvo, diseñadora de interiores. Al elegir los sanitarios también hay que tomar bien las medidas. “Tienen que dejar un espacio de paso cómodo”, explica Gomero. Las puertas corredizas empotradas (desde $ 600) ayudan a ganar espacio real. Otro truco: unir la cocina con el comedor a través de una barra o un pasaplatos agranda los ambientes.

Si la idea es cambiar revestimientos, hay productos para todos los gustos y presupuestos. “No hace falta usar un piso de alto tránsito, pero si un material que soporte bien la humedad, como porcelanato. La madera está desaconsejada”, dice Calvo. Gomero recomienda mirar la calidad. “Los revestimientos de segunda y tercera son más baratos, pero presentan distintas ondulaciones y terminaciones que hacen que sea más difícil colocarlos y no queden tan prolijos”. Lo mismo pasa con los accesorios. Una tabla de plástico para el baño ($ 40) puede costar la mitad que una reforzada, pero dura mucho menos. Los pisos de cemento alisado ($ 90 el m2) están de moda. Pero, atención: tienen que estar bien colocados para evitar grietas y se recomiendan para superficies entre medianas y grandes.

Los amoblamientos son uno de los ítems más caros. En las cocinas la opción más económica son los muebles de melamina (desde $ 1.000 el metro lineal), pero también se usa el laqueado, un material con una terminación parecida al vidrio, y el acero. En su contra, estas opciones pueden terminar duplicando el presupuesto de una carpintería estándar. Para abaratar costos, Calvo recomienda incorporar puertas laqueadas en una alacena o colocar un mueble de acero en medio de una carpintería de melamina.

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